Ayuda a bajar el colesterol

Es uno de los pilares de la dieta mediterránea y algunos lo llaman “el oro líquido”. Con dos cucharadas diarias que consuma por ejemplo, con sus ensaladas estará ayudando a reducir los niveles de colesterol LDL (malo) sin afectar el colesterol HDL (bueno); debido a su alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados.

Preserva los huesos

Según un estudio reciente llevado a cabo por PREDIMED y liderado por el médico español, Dr. José Manuel Fernández-Real, el consumir un aporte adicional diario, de entre una y dos cucharadas de aceite de oliva, evita la pérdida de densidad ósea y previene la osteoporosis


Protege el corazón

Los componentes antioxidantes del aceite de oliva extra virgen —como también de algunos frutos secos y nueces frenan la formación de la placa de ateroma en los vasos sanguíneos, lo que deviene en la aterosclerosis, u obstrucción de las arterias, según se constató en el estudio PREDIMED que analizó las propiedades de la dieta mediterránea.

Controla la diabetes

Atrévase a incluir en sus comidas más alimentos de la tradicional dieta mediterránea. Estudios publicados por la American Diabetes Association demuestran que el consumo de aceite de oliva regula la producción de insulina pancreática, controla los niveles de glucosa y retrasa el tratamiento con medicamentos en pacientes recién diagnosticados con diabetes.


Combate el cáncer de mama

Otras bondades del aceite de oliva salieron a relucir en un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Barcelona en el que asegura que el ácido oleico y un grupo de antioxidantes contenidos en el aceite disminuyen la actividad del oncogén y estimulan la muerte de las células que forman los tumores en las mamas.

Previene accidentes cerebrovasculares

Por primera vez, en el 2011, un estudio realizado en Francia reveló que las personas que consumían aceite de oliva frecuentemente, es decir, en los guisos, ensaladas y hasta paraañadir sabor a los alimentos, tenían un riesgo 41 % menor de sufrir un accidente cerebrovascular.


Alivia el dolor

¿No le gusta tomar aspirina ni ibuprofeno? Cerciórese de incluir el aceite de oliva extra virgen en su dieta. Estudios en Estados Unidos y España han comprobado que un compuesto de este aceite es capaz de inhibir la actividad de las enzimas COX, una acción farmacológica propia de estos analgésicos.

Control de la presión

Para controlar la hipertensión los expertos recomiendan una dieta rica en frutas y vegetales. ¿Un importante derivado? El aceite de oliva. Un estudio publicado por el American Journal of Clinical Nutrition demostró que su consumo tiene un impacto directo en el control tanto de la presión sistólica como de la diastólica


Previene el envejecimiento

¿Ha oído decir “nos ponemos viejos porque nos oxidamos”? El aceite de oliva puede ayudar. La gran cantidad de polifenoles (antioxidante natural) que contiene previene enfermedades degenerativas como el Alzheimer y si se aplica directamente en la piel la protege contra los efectos dañinos de los radicales libres, retrasando así su envejecimiento.

Proporciona vitaminas E y K

Cien gramos de aceite de oliva extra virgen proporciona el 96 % del consumo diario recomendado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de vitamina E (un importante antioxidante) y un 50 % del consumo diario recomendado de vitamina K, que ayuda a incrementar la densidad ósea y también juega un rol importante en la prevención del mal de Alzheimer al prevenir el desgaste de las neuronas del cerebro

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